Aún no termino de comprender como es que de la nada va cambiando su forma de ser, y es que desde un momento  o quizá desde el inicio de su vida, fue conducido de una forma particular a ser lo que hoy en día se puede describir como una forma irremediable de ser hombre.

Tiene los sentimientos todos desechos por las circunstancias que lo llevaron a ser así, pero pareciera que en el fondo de su diminuto corazón aún se pueden encontrar una serie de estampitas bien marcadas, con sello y tinta de color púrpura. Sus manos estás llenas de oleo, por todas las veces que ha tocado con los dedos las tapitas de colores para arrojarlas con gran delicadeza a un manta que espera ansiosa ser pintada.

Aún no entiendo su particular forma de ver la vida, la simpleza de su naturalidad para poder entender todo lo que le rodea, y la desfachatez de sus piernas al caminar por las calles empedradas que van cuesta arriba.

Sus ojos bien profundos y marcados por el paso del tiempo, sus pupilas dilatadas y cansadas de mirar un millón de imágenes y colores de todos aquellos paisajes.

Quisiera entender las circunstancias que lo llevaron a ser una particularidad, pero no hay forma alguna de corresponder al silencio cambiante y agobiante de su ser.

Quizá en algún momento se despierte de la nada, mire ese cuadro de flores que está justo arriba de su cama, abra algunos frascos de azul cielo y tiña la manta con tremenda pasión, para darse cuenta en una fracción de segundo que todo aquello que ha estado esperando por largas horas, es por fin revelado en el más íntimo momento de su vida.

 

 

Written by Jess
Me encanta escribir, amo los libros, especialmente la literatura clásica, me encanta la fotografía y disfruto mucho escribir un montón de cosas producto de la imaginación.

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